
La Gorilla Punch es un ejemplo de las motos que hacen la gente de Wrenchmonkees en Dinamarca.
No todo tiene que ser sofisticación y tecnología punta. Los daneses de Wrenchmonkees apuestan por todo lo contrario, haciendo motos básicas, sin materiales caros, ni siquiera pintura de calidad, pero originales y divertidas, especialmente para los que gustan de mancharse las manos. Esta Honda Gorilla es uno de sus mejores ejemplos, y resulta de lo más sugerente para cualquiera que tenga algunos conocimientos de mecánica, tiempo y ganas de enredar… Hay muchas motos pasadas de moda que se pueden comprar por muy poco dinero, y las chatarras están llenas de siniestros de donde sacar horquillas, ruedas, depósitos, etc. Lo demás, depende de la mente de cada uno.
La Gorilla Punch de Wrenchmonkees, es una especie de café racer de la vieja escuela que cualquier podría construir en su garaje y que se puede disfrutar a diario. La base es una vieja Honda 750 Four a la que se ha reparado el motor, que ha sido pintado con pintura resistente a la temperatura. La caja de filtro original se ha sustituido por unos KN individuales, y los escapes se han cambiado por un 4 en 2 con silenciadores cortos. La horquilla es de 41 mm de barras y lleva tijas de fabricación propia; y, los amortiguadores son progresivos de gas. Las ruedas se han cambiado por llantas de 16 pulgadas, y aunque son de radios, van tapados con un embellecedor de aluminio. Y, probablemente lo que le confiere un aspecto más característico a esta moto son los neumáticos Coker de 5,00 x 16, con banda blanca, prácticamente idénticos a los que montaban las Harleys e Indian de los años 40. Algo tendrá esta moto para haberla expuesto en el Museo Danés de Arte y diseño.

Fotos: Wrenchmonkees