
El Koenigsegg Trevita es la última edición del extremo superdeportivo sueco.
Koenigsegg ha desarrollado una tecnología propia para fabricar la fibra de carbono con la que consigue un acabado claro y brillante, diferente al gris-negro característico de este material. Mediante esta nueva técnica, la fibra de carbono mantiene visible su típico entramado, pero con una luminosidad y brillo desconocidos hasta ahora. Y este acabado “diamante” es el que estrena la carrocería del nuevo modelo Trevita (abreviatura en sueco que se podría traducir como: tres blancos) que por lo demás, y a excepción de algunos elementos de estilo propios, resulta un Koegnisegg inconfundible.
Koenigsegg desarrolla y construye sus coches en su totalidad, incluyendo los motores. Se trata de un biplaza con motor V8 central trasero, disponible en un amplio rango de potencias que pueden superar ampliamente los 1000 CV. Su chasis es un semimonocasco de fibra de carbono y aluminio en nido de abeja, con sendos subchasis de acero al cromo-molibdeno que soportan las suspensiones delantera y trasera. En cuanto a la carrocería de estilo característico, está desarrollada para conseguir el máximo rendimiento aerodinámico tanto en penetración, como en fuerza de sustentación y flujo de aire a los elementos mecánicos.
Koenigsegg se mueve muy a gusto en la tecnología de vanguardia más audaz, atendiendo tanto al máximo rendimiento como al respeto ecológico. Todo un ejemplo de equipo humano limitado en número, pero con una capacidad e ilusión que no tienen límites.
Fotos: Koenigsegg/Studio E